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Microbioma y endometriosis: la conexión con tus bacterias intestinales

Por Voz de la Endometriosis · · 10 min lectura

Durante años, la endometriosis se estudió casi solo como un problema hormonal y ginecológico. Pero una de las líneas de investigación más interesantes de los últimos años mira hacia un lugar inesperado: tu intestino.

Cada vez hay más evidencia de que las bacterias que viven en tu sistema digestivo —tu microbioma— tienen algo que decir sobre la inflamación, las hormonas y, posiblemente, sobre la endometriosis misma.

¿Qué relación tiene el microbioma intestinal con la endometriosis?

Tu microbioma es el conjunto de billones de bacterias, en su mayoría beneficiosas, que viven principalmente en tu intestino. Hacen mucho más que ayudarte a digerir: entrenan tu sistema inmune, producen vitaminas y regulan tus niveles de estrógeno.

En la endometriosis, el estrógeno es clave: es la hormona que alimenta el crecimiento del tejido endometrial fuera del útero. Y aquí es donde tu intestino entra en juego.

¿Qué es el estroboloma y por qué importa?

El estroboloma es el grupo de bacterias intestinales capaces de procesar el estrógeno. Funciona más o menos así:

  1. Tu hígado “empaqueta” el estrógeno usado para que salga del cuerpo a través del intestino.
  2. Ciertas bacterias producen una enzima llamada beta-glucuronidasa, que puede “desempaquetar” ese estrógeno.
  3. El estrógeno reactivado vuelve a la circulación en lugar de eliminarse.

Cuando el microbioma está desequilibrado (algo conocido como disbiosis), la actividad de esta enzima puede aumentar, y con ella la cantidad de estrógeno que recircula. En una enfermedad estrógeno-dependiente como la endometriosis, ese detalle puede marcar una diferencia. Por eso, cuidar el intestino no es un consejo de moda: tiene una lógica hormonal detrás.

¿Qué es el Fusobacterium y por qué se relaciona con la endometriosis?

Aquí viene el hallazgo que más conversación ha generado. En 2023, investigadores de la Universidad de Nagoya (Japón) publicaron un estudio en la revista Science Translational Medicine con un dato llamativo:

  • Detectaron la bacteria Fusobacterium en el endometrio de alrededor del 64% de las mujeres con endometriosis estudiadas, frente a menos del 10% de las mujeres sin la enfermedad.
  • En modelos con ratones, tratar esa infección con antibióticos redujo el tamaño y el número de lesiones.

Es un hallazgo prometedor porque sugiere un mecanismo nuevo y, potencialmente, una vía de tratamiento distinta a las hormonales.

¿Puede una bacteria causar endometriosis?

La respuesta honesta hoy es: no lo sabemos con certeza. Lo que la ciencia muestra es una asociación fuerte y un mecanismo plausible, no una relación de causa-efecto probada en personas.

Puede que el Fusobacterium contribuya al desarrollo de las lesiones, o puede que el ambiente inflamatorio de la endometriosis facilite que esa bacteria colonice. La investigación aún está distinguiendo qué viene primero. Lo valioso es que abre la puerta a entender la endometriosis desde el microbioma, un ángulo que hace pocos años ni se consideraba.

¿Cómo cuidar tu microbioma si tienes endometriosis?

Mientras la ciencia avanza, sí hay cosas con respaldo que puedes hacer hoy para apoyar un intestino más equilibrado. La buena noticia: se solapan casi por completo con una dieta antiinflamatoria.

  • Come más fibra (apunta a 25–30 g al día). Verduras, legumbres, avena, semillas. La fibra alimenta a tus bacterias buenas.
  • Suma alimentos fermentados. Yogur natural, kéfir, chucrut o vegetales fermentados aportan probióticos de forma natural.
  • Incluye prebióticos. Ajo, cebolla, puerro, plátano verde y espárragos son “comida” para tu microbiota.
  • Reduce azúcar y ultraprocesados. Favorecen a las bacterias menos beneficiosas y la inflamación.
  • Cuida el uso de antibióticos. Úsalos solo cuando un médico los indique; arrasan lo bueno junto con lo malo.
  • Añade polifenoles. Frutos rojos, té verde, cacao puro y aceite de oliva virgen extra apoyan la diversidad bacteriana.

En resumen

El intestino y la endometriosis están más conectados de lo que se pensaba. Tu microbioma ayuda a regular el estrógeno a través del estroboloma, influye en la inflamación, y la investigación sobre bacterias como el Fusobacterium podría cambiar la forma en que entendemos —y quizá tratamos— esta enfermedad en el futuro.

Nada de esto reemplaza a tu tratamiento médico, pero cuidar tu intestino es una palanca real, segura y bajo tu control. Combínalo con una buena alimentación y con los suplementos que cuentan con evidencia.

Fuentes

Preguntas frecuentes

¿La endometriosis es causada por una bacteria? +

No está demostrado. Un estudio japonés de 2023 encontró la bacteria Fusobacterium con mucha más frecuencia en mujeres con endometriosis, pero se trata de una asociación y de resultados en ratones, no de una causa probada en personas. La investigación continúa.

¿Qué es el estroboloma? +

Es el conjunto de bacterias intestinales que procesan el estrógeno. A través de una enzima (beta-glucuronidasa) pueden reactivar estrógeno que el cuerpo iba a eliminar, aumentando la cantidad que circula. Por eso el equilibrio intestinal influye en enfermedades estrógeno-dependientes como la endometriosis.

¿Debo tomar antibióticos para la endometriosis? +

No por cuenta propia. Los antibióticos dañan tu microbioma y no son un tratamiento aprobado para la endometriosis. La investigación con antibióticos está en fase de ensayos clínicos. Cualquier medicación debe indicarla tu médico.

¿Los probióticos ayudan con la endometriosis? +

Pueden apoyar el equilibrio de tu microbioma y la digestión, y algunos estudios pequeños son prometedores para el dolor, pero la evidencia todavía es limitada. Son un complemento útil dentro de un enfoque integral, no un sustituto del tratamiento médico.

¿Qué alimentos mejoran el microbioma intestinal? +

Alimentos ricos en fibra (verduras, legumbres, avena, semillas), fermentados con probióticos (yogur natural, kéfir, chucrut), prebióticos (ajo, cebolla, puerro, plátano verde) y polifenoles (frutos rojos, té verde, aceite de oliva virgen extra), reduciendo azúcar y ultraprocesados.